El proyecto de integración de identidad visual para UNNIC ha supuesto uno de los mayores hitos técnicos y operativos en la trayectoria de Serigrafic. Esta intervención exigió una ejecución integral que abarcó visión estratégica, precisión técnica, adaptación constante y una coordinación impecable. Una obra que se convirtió en un punto de inflexión para la compañía por su magnitud y complejidad bajo condiciones climatológicas adversas. Sigue leyendo y descubre cómo Serigrafic desarrolla uno de sus proyectos más desafiantes para UNNIC en Andorra.
La llegada del casino UNNIC a Serigrafic no fue casual. El cliente contactó con nosotros después de haber colaborado en un proyecto anterior donde, sin ser el contratista principal, tuvimos que asumir la responsabilidad de finalizar la obra. Esta fue ejecutada con rigor y solvencia, generando así la confianza suficiente para la adjudicación de un nuevo proyecto de integración de identidad visual para UNNIC.
Este nuevo trabajo suponía un salto cualitativo: el de mayor magnitud y complejidad que la empresa había enfrentado hasta ese momento.
El proyecto para UNNIC se extendió durante seis meses de ejecución, involucrando a más de 30 profesionales de nuestro equipo, que trabajaron dentro y fuera de nuestras instalaciones. Fue un ejercicio continuo de coordinación entre múltiples departamentos: oficina técnica, compras, logística, carpintería metálica, iluminación e instalación.
El volumen de trabajo, sumado a la necesidad de incorporar soluciones en tiempo real, convirtió cada acción planificada en un desafío técnico y organizativo.
La transversalidad operativa fue esencial para mantener la continuidad del proyecto en un entorno dinámico y con múltiples agentes intervinientes. Un reto asumido por Serigrafic para conseguir una total integración visual en UNNIC, abarcando tres grandes áreas de trabajo:
Con piezas diseñadas a medida y soluciones lumínicas que debían integrarse armónicamente con el diseño arquitectónico del complejo.
Pensadas para acompañar la experiencia del visitante dentro del edificio, siguiendo la estética y funcionalidad definida por el proyecto global.
Diseñada para mantener la coherencia visual del entorno.
Cada elemento fabricado e instalado buscaba reforzar la identidad de UNNIC y acompañar la experiencia prémium que se quería transmitir.
El estudio Clavel Arquitectos diseñó una serie de luminarias en cascada que marcaban un fuerte componente artístico, cuya ejecución requería:
Sin duda, fue la parte más delicada del proyecto y una prueba exigente para nuestros equipos de producción e instalación, convirtiéndose también en uno de los elementos más característicos.
Trabajar en Andorra presentaba varios desafíos como la climatología, la logística y los plazos, que podían condicionar, tanto la manipulación del material como el ritmo de instalación.
Además, ser parte de la implementación de esta idea de branding visual implicaba la participación de numerosos actores, lo que hacía imprescindible una coordinación continua y una capacidad de reacción inmediata. Sin duda, un factor clave para garantizar la correcta secuenciación del trabajo. Y así fue, porque el compromiso con la calidad y los plazos de Serigrafic nunca se vio comprometido.
Ante la magnitud y la envergadura del proyecto, en Serigrafic diseñamos una metodología de trabajo específica basada en ciclos quincenales:
Gracias a esta metodología, fue posible mantener la calidad habitual que ofrecemos sin descuidar la actividad diaria del resto de clientes.
Colaborando en este gran proyecto, no solo cumplimos las expectativas del cliente, sino que también mejoramos como empresa, teniendo la oportunidad de:
El trabajo desplegado para UNNIC demostró que en Serigrafic tenemos la capacidad técnica, humana y organizativa necesaria para liderar proyectos globales de identidad visual en entornos complejos y de alta exigencia.
Lo que comenzó como una oportunidad surgida de la confianza entre cliente y proveedor, terminó convirtiéndose en uno de los proyectos más icónicos y decisivos en la historia de Serigrafic.
Durante medio año, más de 30 profesionales trabajaron para convertir una visión en realidad, superando condiciones adversas, plazos ajustados, desafíos técnicos y necesidades cambiantes.
Hoy, el casino UNNIC no es solo un ejemplo de integración visual impecable, sino un recordatorio del potencial, la capacidad de adaptación y la excelencia que nos define. Porque, además de transformar un espacio, este proyecto de integración de identidad visual nos ha ayudado a redefinir la manera en la que desde Serigrafic nos proyectamos hacia el futuro.